Para esos lares enrumbamos un dia de Abril, al famoso festival de la Chirimoya. Yo comia chirimoya pero no moria por ella, sin embargo desde el dia que probe esta variedad, me he convertido en fanatica. No solo es inmensa, una fruta puede alimentar una peque~a familia, si no que es deliciosamente dulce, con un aroma incomparable. Si tienen oportunidad y se encuentran por Chosica o San Mateo, aventurense hacia Callahuanca, en donde se realiza el festival de la Chirimoya. No se arrepentiran.
La chirimoya mexicana era dulce y se dejaba comer, pero he sido arruinada de por vida al probar la chirimoya de Cumbe. Ya casi nada me complace. Que viva Cumbe y su Chirimoya.











